El presidente brasileño y candidato a la reelección Luiz Inácio Lula da Silva acusó este martes a la ultraderecha de su rival Flávio Bolsonaro de querer "entorpecer" la reforma constitucional para reducir la semana laboral, cuya discusión empezó en el Senado.
"Están intentando entorpecer la votación para que esta no suceda", afirmó el mandatario ante los medios de comunicación, en referencia al Partido Liberal (PL), la formación de Bolsonaro.
Según Lula, el candidato ultraderechista a la Presidencia, quien también es senador, tiene que decidir si manda votar a favor o en contra de la reforma que busca limitar a cinco los días de trabajo, en vez de los seis actuales.
"La máscara va a comenzar a caer y vamos a ver quién quiere que el pueblo tenga una vida más digna, que descanse más", dijo.
El proyecto de reforma constitucional impulsado por el Gobierno es "un deseo muy grande" de la sociedad, de acuerdo con Lula.
Bolsonaro, por su parte, tachó de "oportunista" la reducción de la semana laboral, pero evitó aclarar si votaría a favor o en contra.
El mandatario quiere que el Senado apruebe la medida cuanto antes para usarla para su campaña de cara a la segunda vuelta de los comicios presidenciales, que se celebrará el 25 de octubre.
En la primera vuelta, realizada el domingo pasado, Lula se vio aventajado en casi dos puntos porcentuales por Flávio Bolsonaro, un resultado que el primero calificó de "inesperado".
La reducción de la semana laboral fue aprobada en la Cámara de Diputados en mayo por una amplia mayoría, pero el líder del Senado, Davi Alcolumbre, rechazó tramitarla inmediatamente en medio de tensiones con el Gobierno.
En otro orden, la Fiscalía de Brasil se mostró este martes favorable a que la Corte Suprema permita la visita del candidato presidencial Flávio Bolsonaro a su padre, el ex mandatario Jair, en prisión domiciliaria por intento de golpe de Estado.
El Ministerio Público apuntó en su escrito a la ausencia de indicios de incumplimiento de las condiciones fijadas por el tribunal y afirmó que no ve razones para prorrogar la medida restrictiva, impuesta por el magistrado Alexandre de Moraes en julio por un plazo de 90 días.
La manifestación se da en respuesta a un pedido de la defensa del ex presidente para restablecer el régimen ordinario de visitas, interpuesto tras el buen resultado del hijo en la primera vuelta de los comicios presidenciales.
Los abogados argumentaron que eso permitiría a Jair Bolsonaro "preservar una dimensión relevante de la convivencia personal y familiar durante el cumplimiento de la pena".
Tras el pedido, De Moraes quiso que la Fiscalía se manifestara antes de tomar una decisión.